El Infierno Y Quiénes Terminarán Allí

Está permitida solamente la reproducción total y no parcial de este escrito. Usted puede imprimirlo y distribuirlo libremente con tal de que no altere su contenido y de que retenga las direcciones postal y electrónica que se encuentran al final. Los énfasis en letra negrita son nuestros excepto cuando se indica otro autor. Las notas entre corchetes son para aclaraciones. Todas las citas bíblicas son de la Nueva Versión Internacional a menos que se indique otra.

conditional security, eternal security, once saved always

 

La Biblia dice:

El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor. (Salmos 103:8)

Todos deberíamos alegrarnos al considerar estas cualidades1 de Dios, en tanto le servimos con temor (Salmos 2:11). Sin embargo, hay otras cualidades de él que muchos rehúsan admitir:

El Señor es un Dios celoso y vengador. ¡Señor de la venganza, Señor de la ira! El Señor se venga de sus adversarios; es implacable con sus enemigos. El Señor es lento para la ira, imponente en su fuerza. El Señor no deja a nadie sin castigo. (Nahúm 1:2-3)

Dios tiene un extremado interés y celo en que nuestro amor y adoración sean solamente para él. No tolerará otros dioses además de él (Éxodo 20:3). Aunque pueda sonar extraño, su nombre es Dios Celoso:

No adores a otros dioses, porque el Señor es muy celoso. Su nombre es Dios celoso. (Éxodo 34:14)

De manera similar, en el Nuevo Testamento leemos:

...los que por egoísmo rechazan la verdad para aferrarse a la maldad, recibirán el gran castigo de Dios. Habrá sufrimiento y angustia para todos los que hacen el mal, los judíos primeramente, y también los gentiles... (Romanos 2:8-9)

Lo que le espera es la terrible expectativa del juicio y del fuego de la ira de Dios, que ha de consumir a sus enemigos.3 (Hebreos 10:27. CTS)

...y castigará a los que no quisieron conocer a Dios y se niegan a obedecer al evangelio de Jesús, nuestro Señor. Esos sufrirán la pena de la eterna perdición, excluidos para siempre de la presencia del Señor, condenados a no ver su gloria poderosa... (2 Tesalonicenses 1:8-9. CTS)

En otras palabras, las personas que mueren sin salvación tendrán que verse cara a cara con un Dios enfadado y lleno de ira para luego heredar angustia y sufrimiento eternos. Experimentarán un fuego ardiente y eterno que nunca se apagará (Hebreos 10:27; Mateo 18:8; Marcos 9:48; Lucas 3:17), un castigo que fue en principio diseñado por Dios específicamente para el diablo y sus ángeles (Mateo 25:41).

En Lucas 16:19-31, Jesús enseñó acerca de un hombre que murió y fue al fuego del Hades. Esta enseñanza del Señor muestra que ese hombre:

·        Recordaba la vida que tuvo antes de morir;

·        Reconoció a Lázaro, un contemporáneo suyo, y a Abraham, que probablemente no era de su misma época;

·        Sabía que estaba allí porque no se arrepintió de sus pecados; y

·        Suplicó por un poco de agua en ese tormento de fuego.

¡Quizás la verdad más aterradora acerca del lago de fuego (Apocalipsis 20:15) es que es eterno! No habrá esperanza ni vuelta atrás para quienes terminen allí. Será como una pesadilla sin fin para ellos. ¡Después de haber sufrido 10.000 años, estos reos de condenación todavía tendrán que sufrir más del doble de esa suma en ese terrible lugar! Reflexione sobre esta verdad. Eso le ayudará a comprender cuán asombrosamente importante es la salvación.

 

¿Aniquilación?

¡Absolutamente no! Basta solamente con citar un argumento para probar que no habrá aniquilación de los impíos. Por favor observe Apocalipsis 20:10:

Y el diablo, que los seguía engañando, fue arrojado al lago de fuego y azufre donde ya estaban la bestia y el falso profeta: allí serán atormentados día y noche por toda la eternidad. (CTS)

Según Apocalipsis 19:20, la bestia y el falso profeta serán arrojados al “lago en el que arde fuego del azufre encendido” antes del Milenio:

Pero la bestia cayó prisionera, y con ella cayó aquel falso profeta capaz de hacer señales portentosas en presencia de ella, valiéndose de las cuales engañaban a quienes habían aceptado la marca de la bestia y adoraban su imagen. Ambos, la bestia y el falso profeta, fueron arrojados vivos al lago en el que ardía el fuego del azufre encendido. (CTS)

Eso significa que estos dos individuos serán atormentados durante al menos 1.000 años en ese extraño fuego diseñado para seres espirituales, sin ser aniquilados.

También es necesario aclarar que estos dos individuos serán arrojados a ese lago de fuego con el mismo tipo de cuerpo físico que tenemos ahora. Eso demuestra claramente que ese fuego no es la clase de fuego que conocemos aquí en la tierra, porque si así fuera, sus cuerpos serían reducidos a cenizas en sólo una fracción de ese tiempo.

Asimismo, este fuego no puede ser el tipo de fuego al que estamos acostumbrados ya que el diablo, que es un espíritu, será atormentado con él. En otras palabras, el fuego que Dios tiene reservado para quienes mueren en una condición inconversa puede atormentar espíritus. En definitiva, el tormento de tales personas nunca terminará, así es el lago de fuego.

Además de personas, incluso la muerte y el Hades serán arrojados al lago de fuego algún día (Apocalipsis 20:14).

 

El Ruido Entre Los Tormentos

Aquellos que vayan allí nunca oirán una palabra amable, nunca verán una mirada amable y nunca observarán un gesto amable. Además de los sinceros, pero religiosamente engañados de todas las religiones que mueren sin salvación, estará allí la peor clase de gente que alguna vez ha vivido. Ver Mateo 5:28,29; Mateo 6:14,15; Juan 14:6; Romanos 1:24-32; 1 Corintios 6:9-11; Gálatas 5:19-21; Efesios 5:5-7; Judas 7; Apocalipsis 21:8; Apocalipsis 22:15.

Los sonidos que continuamente se oirán allí serán de voces suplicando por misericordia, maldiciendo e insultando a Dios, llorando desconsoladamente, gimiendo de dolor, y gritando de agonía y desesperación. Este será su catastrófico destino eterno, el pago por haber rechazado la verdad para aferrarse a la maldad (Romanos 2:8) durante su tiempo de prueba en vida.

 

Arrojados Al Fuego Ardiente

En 1988 se desató un incendio forestal en el parque nacional de Yellowstone, en los Estados Unidos. Se reportó que las llamas alcanzaron los 100 metros de altura y se lo calificó como “un fuego intenso y completamente incontrolable”. De la misma forma, las llamas del lago de fuego son intensas y ardientes. ¡Billones de seres humanos y posiblemente cuatrillones de demonios coexistirán en este tipo de fuego, torturados durante toda la eternidad!

Todos aquellos que sean arrojados al lago de azufre ardiente pasarán la eternidad allí, incluyendo al diablo (Apocalipsis 20:10), la bestia y el falso profeta (Apocalipsis 19:20) y todos los seres humanos que hayan muerto en una condición espiritual inconversa (Mateo 13:42; Apocalipsis 20:15). ¡Billones de personas serán arrojadas a estas llamas. Muchos de nuestros conocidos y amigos que actualmente asisten a la “iglesia” con nosotros estarán allí! El futuro de ellos está descrito por la Biblia con las palabras “vergüenza y confusión perpetuas” (Daniel 12:2). Además de esto, también leemos que ellos serán olvidados por sus familiares y amigos que estén en el cielo (Isaías 65:17).

Las personas condenadas a estar en ese lugar pensarán en Dios por siempre, a pesar de que ahora, en esta vida presente, algunos “estiman que no vale la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios” (Romanos 1:28).

Todas las personas que en vida hayan sido rebeldes como cabras a la voluntad de Dios estarán allí en el infierno (Mateo 25:31-46; Lucas 19:27). Por lo tanto, experimentarán este horno encendido que el Señor dijo que existe (Mateo 13:42, 50) y la densa oscuridad de la que Pedro y Judas escribieron (2 Pedro 2:17; Judas 13).  Allí no habrán fiestas, según la Biblia. Algunos de los que rehúsan arrepentirse y confiar en Jesús al 100% para la salvación de sus almas dicen: "correré el riesgo", pero si uno muere sin Jesucristo en realidad no está “corriendo el riesgo” de terminar allí, sino que es algo seguro y definitivo que será arrojado a este lago de azufre ardiente. No hay oportunidad alguna de que alguien pueda escapar si no se arrepiente (Lucas 13:3; Juan 14:6; Hechos 4:12).

Este lugar quizás será más terrible para quienes alguna vez fueron salvos pero luego:

·        Se apartaron por causa de la persecución (Lucas 8:13 cf. Mateo 13:20-21);

·        Desconocieron a Jesús delante de los demás (Mateo 10:33);

·        Murieron y se perdieron, como el hijo pródigo por caso del pecado (Lucas 15:24,32);  

·        Creyeron en vano (1Corintios 15:2);

·        Cayeron de la gracia por haber creído en un falso mensaje sobre la justificación (Gálatas 5:4);

·        Volvieron a su antigua vida de pecado después de haber escapado de la contaminación del mundo (2 Pedro 2:20-22);

·        Fueron cortados de la vid por no dar fruto (Juan 15:2-6);

·        Se volvieron enemigos de Dios por querer ser amigos del mundo (Santiago 4:4);

·        No permanecieron en Cristo (1Juan 2:24-25);

·        No quisieron perdonar a quienes pecaron contra ellos (Mateo 18:22-35); o

·        Se dejaron poner la marca de la bestia y adoraron su imagen durante el tiempo del Anticristo (Apocalipsis 14:9-12; 13:8-10).

Para no terminar en este fuego eterno, tales personas deben regresar otra vez al Señor, así como Pedro después de haber negado a Cristo. Sin embargo, quienes se dejen poner la marca de la bestia y adoren su imagen, no pueden luego regresar. Al parecer, el tormento de azufre ardiente es su irreversible destino futuro (Apocalipsis 14:9-12).

 

El 50 % De La Última Generación

Según Jesús, en la última generación, cinco de cada diez (o el 50 %) de los que alguna vez fueron salvos, experimentarán este terrible destino (Mateo 25:1-13). El Señor podría haber dicho tres de cada diez o dos de cada diez, pero no lo hizo. ¡Él dijo “cinco de cada diez”, o el 50 %! Las lámparas de esas jóvenes insensatas en algún momento estuvieron encendidas para Dios, pero se apagaron por consecuencia de la falta de aceite.

Jesús también enseñó:

En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán (Mateo 24:10).

Aunque sea doloroso admitirlo, cualquiera de nosotros, incluyéndolo a usted, todavía podría potencialmente terminar en el fuego eterno, ¡aun si uno es un cristiano en este momento! Creer otra cosa es estar mal informado acerca de lo que la Biblia dice.

 

El Cielo Y La Nueva Jerusalén

¡En comparación con el incalificablemente terrible lago de fuego, el cielo es absolutamente sublime! Véanse Isaías 35:10, Romanos 2:10, Apocalipsis 21:4, etcétera. Allí, cuando los vencedores estén reinando con Dios, ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor, ni maldición, ni noche, ni diablo. No habrá más necesidad de hospitales, departamentos de policía, prisiones, cementerios, ni servicio de ambulancias. ¡Los que salgan vencedores y entren al reino podrán estar 10.000 años allí y todavía tendrán la misma cantidad de tiempo que en el primer día que entraron!

Sin embargo, este ambiente paradisíaco en donde moran el gozo, el amor, la paz y los cánticos celestiales, está reservado solamente para los llamados, escogidos y fieles seguidores de Cristo (Apocalipsis 17:14), también descritos en otra parte como los que se negaron a sí mismos, llevaron su cruz cada día y valientemente siguieron a Jesús (Lucas 9:23-26). Tales individuos fueron fieles a Dios hasta la muerte (Apocalipsis 2:10-11), sembraron para agradar al Espíritu y no a su naturaleza pecaminosa (Gálatas 6:8-9) y se mantuvieron firmes hasta el fin con el propósito de ser salvos (Mateo 10:22). En Mateo 5:8 ellos son descritos como los de corazón limpio.

Entrar a la ciudad santa (la nueva Jerusalén), es entrar a la ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios mismo (Hebreos 11:10). La nueva Jerusalén está hecha de oro puro, tiene aproximadamente 2.200 kilómetros de longitud, anchura y altura. Tiene murallas de jaspe, calles de oro, y puertas de perla que estarán abiertas todo el día (Apocalipsis 21:15-27). La ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. (Apocalipsis 21:23; 22:5). Allí estarán el río de agua de vida, el árbol de la vida, y el trono de Dios y del Cordero (Apocalipsis 22:1-5). 

 

¿Quiénes Serán Excluidos De La Nueva Jerusalén?

...en ella no entrará nada impuro, ni nadie que sea detestable o mentiroso. Tan sólo entrarán aquellos cuyos nombres están inscritos en el libro de la vida del Cordero. (Apocalipsis 21:27. CTS)

El Reino de Dios está preparado para quienes aman a Dios (Santiago 2:5) y para los justos (Mateo 25:34-46).

 

Por Ser Dignos

Jesús llamó “dignos” en Apocalipsis 3:4-6 a quienes heredarán el reino:

Ellos, por ser dignos, andarán conmigo vestidos de blanco. El que salga vencedor se vestirá de blanco. Jamás borraré su nombre del libro de la vida, sino que reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.  

Para tales personas dignas, la muerte es ganancia porque partir y estar con Cristo es muchísimo mejor que permanecer en este mundo (Filemón 1:21-24). 

A diferencia de ellos, Jesús habló de quienes no son dignos de él:

El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá, y el que la pierda por mi causa, la encontrará. (Mateo 10:37-39)

No ser digno de Jesús significa no ser apto para entrar al reino de Dios, y estar caminando por el camino espacioso que conduce a la destrucción50. Querido lector, si usted no es bíblicamente salvo en este momento, arrepiéntase de sus pecados ahora mismo mientras todavía puede. La gente que está en este lugar de tormento daría cualquier cosa por la oportunidad que usted todavía tiene de arrepentirse de sus pecados y poner su fe en Jesús (Hechos 20:21. CTS). Recuerde, llegar a obtener la salvación al final de nuestras vidas es eternamente importante.

 

Reflexione en lo siguiente:

No Hay Pecados “Secretos” Ante Dios.

Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas. (Hebreos 4:13)

...él conoce los más íntimos secretos. (Salmos 44:21)

Tú conoces nuestros pecados, aun los más secretos. (Salmos 90:8. BLS)

Los pecados de algunos son evidentes... mientras que los pecados de otros se descubren después. (1Timoteo 5:24)

¡Usted no puede pecar y quedar impune! Ninguno de los siguientes pudo: Adán y Eva (Génesis 3:16-19), Caín (Génesis 4:8-16), Nadab y Abiú (Levítico 10:1-2), Miriam (Números 12:1-15), Coré (Números 16:23-35), Datán y Abirán (Números 16:23-35), Israel (Números 25:1-3; etc.), Acán (Josué 7:1-24), Ofni y Finés (1Samuel 2:12-35), Salomón (1Reyes 11:9-25), Jeroboán (1 Reyes 13:33-34), Ocozías (2 Reyes 1:2-17), Guiezi (2 Reyes 5:21-27), Saúl (1 Crónicas. 10:13-14), Uza (2 Samuel 6:6-7), David (2 Samuel 12:9-14), Judas (Mateo 10:4 cf. Marcos 14:21), Ananías y Safira (Hechos 5:1-11), algunos de los corintios (1 Corintios11:17-34), Sodoma y Gomorra (Judas 7), ciertos ángeles (2 Pedro 2:2-4), etcétera.

Si Dios no dejó impune los pecados de estas y otras personas, no crea que dejará impunes los de usted, aun considerando que estamos bajo el Nuevo Pacto de gracia. Tenga en cuenta también el siguiente pasaje, que fue dirigido a los cristianos del primer siglo:

...es necesario que prestemos más atención a lo que hemos oído, no sea que perdamos el rumbo. Porque si el mensaje anunciado por los ángeles tuvo validez, y toda transgresión y desobediencia recibió su justo castigo, ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? (Hechos 2:1-3)


Regresar a Alcance Evangelistico
http://www.alcanceevangelistico.org

Cartas electronicas: pablo@alcanceevangelistico.org

Dirección: P.O. Box 265, Washington, PA 15301-0265, USA (Estados Unidos)