Declaración Doctrinal 
De Alcance Evangelístico



LA BIBLIA es la Palabra inspirada e inequívoca del Dios Viviente y contiene todo lo que necesitamos conocer acerca de la salvación (2 Tim. 3:15) y acerca de cómo conducirnos para agradar a Dios (1 Tes. 4:1-8). Es la autoridad final y es completamente suficiente en sí misma para todo asunto relativo a la doctrina y la práctica (2 Tim. 3:16,17). Su Palabra permanece para siempre (Mat. 24:35). Toda corrección y enseñanza debe, por tanto, estar respaldada por la Biblia para ser válida.

HAY UN SOLO DIOS VERDADERO (1 Cor. 8:6; Sant. 2:19), aunque se demuestra que el Padre es Dios (Jn. 3:17 cf. 5:23; etc.), se demuestra que el Hijo es Dios (Jn. 20:28; Rom. 9:9; Fil. 2:6; Tito 2:13; Heb. 1:8; 2 Ped. 1:1; Col. 2:9; Isa. 40:3 cf. Mat. 3:1-3) y se demuestra que el Espíritu Santo es Dios (Hech 5:3,4; Ex. 17:2,7 cf. Heb. 3:9; Jer. 31:31-34 cf. Heb. 10:15-17). Además, el Padre NO es el Hijo (Jn. 8:17,18; 14:23; 17:1; 1 Tim. 2:5; 2 Jn. 9; Apoc. 5:9; etc.) ni el Espíritu Santo (Jn. 14:26) y el Hijo NO es el Espíritu Santo (Jn. 14:16). Son tres personas separadas y distintas. Así que la Trinidad está Escrituralmente verificada.

JESUCRISTO existió eternamente antes de venir a la tierra como Dios (Miq. 5:2; Jn. 1:1 cf. 1:14; etc.) y se hizo hombre cuando nació de una virgen (Mat. 1:23; 1 Tim. 2:5). Vivió una vida sin pecado (1 Ped. 2:22), derramó Su sangre en la cruz por nuestros pecados (1 Cor. 15:3; Col. 1:20), murió allí (Luc. 23:46 cf. Sant. 2:26a) y fue levantado en cuerpo al tercer día (Luc. 24:39; 1 Cor. 15:4). Después ascendeió a los cielos (Hech. 1:11) y regresará a la tierra otra vez (Apoc. 19:11-21). La obra del Señor en la cruz, donde El obtuvo nuestra completa redención (Jn. 19:30), fue tanto INFINITA como final (Heb. 10:10-12) y fue para toda persona que haya vivido en cualquier tiempo (Rom. 5:6; 1 Jn. 2:2).

LA HUMANIDAD es pecadora (Rom. 3:23) y tiene una desesperada necesidad de salvación (Jn. 3:36; Ef. 2:12). Sin salvación personal, uno está muerto en sus pecados (Ef. 2:1), está ciego espiritualmente (2 Cor. 4:4), bajo el control de su naturaleza pecaminosa (Rom. 7:5) y va camino al fuego eterno (Mat. 25:41) y al castigo eterno (Mat. 25:46).

LA SALVACION es por gracia y no por obras (Ef. 2:8,9). En otras palabras, somos salvos solamente por gracia solamente por la fe en Cristo solamente (Hech 4:12; 10:43; etc.). El arrepentimiento es necesario para el perdón y la salvación  (Luc. 13:3; Hech 3:19; 20:21). El arrepentimiento no es solo un cambio de mente, ya que Jesús lo igualó al apartarse de los malos caminos (Mat. 12:41 cf. Jonás 3:10). En el momento de la salvación instantánea (Luc. 19:9) uno es declarado justo (Rom. 4), recibe el don de la vida eterna (Rom. 6:23) y es hecho un hijo de Dios (1 Jn. 3:2).

"Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos" (Gal. 5:24 NRV).
La verdadera gracia nos enseña a vivir vidas auto controladas, verticales y santas (Tito 2:12). En contraste, existe un mensaje de la "gracia"falso y peligroso que da una licencia para la inmoralidad (Judas 4) y produce arrogancia a través de una falsa seguridad (Rom. 11:19-23).

HABRA UNA RESURRECCION CORPORAL para toda la humanidad -- una para los salvos y una para los perdidos.

"y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación" (Jn. 5:29 NRV).
Vea también Rom. 2:6-11. Mientras aquellos que perseveren hasta el fin serán salvos (Mat. 10:22), reinarán con El (2 Tim. 2:12) y entrarán al reino de Dios (Apoc. 21:1-7), los inicuos (incluyendo la vasta mayoría de la humanidad, Mat. 7:13,14) serán echados al lago de fuego (Apoc. 20:15) donde experimentarán un conciente tormento eterno (Apoc. 20:10 cf. 21:8).

LA SEGURIDADA DEL CREYENTE ES CONDICIONAL (Rom. 2:7; 1 Cor. 6:9,10; 15:2; Col. 1:22,23; Gal. 6:8,9; Apoc. 2:10,11). Somos hechos participantes de Cristo si retenemos firme hasta el final la confianza que tuvimos en el principio (Heb. 3:14). Tenemos vida eterna solo si tenemos a Jesucristo (1 Jn. 5:12). Si negamos a Jesús, El también nos negará delante del Padre (Mat. 10:33) y de los ángeles (Luc. 12:9). Vea también 2 Tim. 2:12. Podemos volvernos enemigos de Dios después de la salvación inicial (Sant. 4:4b) y un hervor de fuego consumirá a los enemigos de Dios (Heb. 10:27). Debemos mantenernos puros (1 Tim. 5:22), de los contaminantes espirituales de este mundo (Sant 1:27) y de los ídolos (1 Jn. 5:21).

"Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe" (Gal. 6:8-10).
Hay un mensaje de gracia falsificado (u "otro evangelio") que debe ser expuesto y refutado con la Escritura como cualquier otra enseñanza falsa similar (Efe. 5:11 cf. Tito 1:9; Judas 3,4).

 LA VERDADERA UNIDAD BIBLICA debe distinguirse de la unidad falsa de nuestros días. Por favor, vea nuestro artículo, Unidad: la verdadera y la falsa.
 
 

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