Las Creencias Cristianas de Difusión de las Buenas Noticias

Dan Corner

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¿Cuáles son las Creencias Cristianas sobre Dios y la Humanidad?

LA BIBLIA es la Palabra del Dios Viviente, inspirada e inerrante, que contiene todo lo que necesitamos saber con respecto a la salvación, todas las creencias cristianas (2 Tim. 3:15) y como debemos comportarnos de modo que agrademos a Dios (1 Tes. 4:1-8). Es autoridad final y es completamente suficiente para explicar todo lo que concierne a la doctrina y la práctica (2 Tim. 3:16,17). Su Palabra permanece para siempre (Mat. 24:35). Toda corrección y enseñanza debe, por tanto, estar respaldada en la Biblia para ser válida.

HAY UN SOLO DIOS VERDADERO  (1 Cor. 8:6; Santiago 2:19), sin embargo el Padre es revelado como Dios (Juan 3:17, 5:23; etc.), el Hijo es revelado como Dios (Juan 20:28; Rom. 9:5; Filip. 2:6; Tito 2:13; 2 P. 1:1; Col. 2:9; Isa. 40:3 y Mt. 3:1-3) y el Espíritu Santo es revelado también como Dios (Hch. 5:3,4; Ex. 17:2,7 y Hebreos 3:9; Jer. 31:31-34 con Hebreos 10:15-17). No obstante, el Padre No es el Hijo (Juan 8:17,18; 14:23; 17:1; 1 Tim. 2.5; 2 Juan 9; Ap. 5:9; etc.) o el Espíritu Santo (Juan 14:26) y el Hijo NO es el Espíritu Santo (Juan 14:16). Ellos son tres personas distintas y separadas, de modo que la Trinidad está verificada por las Escrituras.

JESUCRISTO existió eternamente antes de venir a la tierra como Dios (Miqueas 5:2; Juan 1:1 y Juan 1:14; etc.) y se hizo hombre cuando nació de una virgen (Mateo 1:23; 1 Tim. 2:5). Vivió una vida sin pecado (1 P. 2:22), derramó su sangre preciosa y purificadora en la cruz por nuestros pecados (1 Cor. 15:3; Col. 1:20), murió allí (Lc. 23:46 y Santiago 2:26a) y fue levantado y resucitado en cuerpo al tercer día (Lc. 24:39; 1 Cor. 15:4). Luego ascendió al Cielo (Hechos 1:11) y regresará a la tierra de nuevo (Apoc. 19:11-21). La obra del Señor en la cruz, en donde El obtuvo nuestra completa redención por sí mismo (sin la ayuda de María – Juan 19:30; 1.P. 2:24), fue INFINITA y final (Hebreos 10:10-12) y fue por cada persona que ha vivido (Rom. 5:6; 1 Juan 2:2). El hecho que Jesús tenga más de cien nombres, títulos y oficios muestra su importancia majestuosa en todo y responde a la pregunta, Quién es Jesús.

La HUMANIDAD es pecadora (Rom.3:23) y necesita desesperadamente la salvación (Juan 3:36; Efesios 2:12). Sin la salvación personal, uno está muerto en sus pecados (Efesios 2.1), ciego espiritualmente (2 Cor. 4:4), bajo el control de su naturaleza pecaminosa (o carne) (Rom. 7:5), adicto al pecado (Rom. 6:6; 6:16-18; 6:20-22) y en camino al fuego eterno (Mt. 25:41) y castigo eterno (Mt. 25:46).

¿Cuáles son las Creencias Cristianas sobre la Salvación?

LA SALVACIÓN es por gracia y no por obras (Ef. 2:8,9). En otras palabras, somos salvos por gracia a través de la fe en Cristo (Hch. 4:12; 10:43; etc.). El Arrepentimiento es necesario para el perdón y la salvación (Lc. 13.3; Hch. 3:19; 20:21). El arrepentimiento no es solo un cambio de mentalidad, porque Jesús lo explicó como el abandono de los malos caminos (Mt. 12:41 y Jonás 3:10). En el punto cuando se recibe la salvación (Lc. 19:9) uno es declarado justo (Rom. 4), se recibe el don de la vida eterna (Rom. 6:23) y es hecho un hijo de Dios (1 Juan 3:2). El corazón es purificado por la fe en el Señor Jesucristo (Hch. 15:9), y es cambiado radicalmente en una nueva creación y es hecho libre de todas las adicciones pecaminosas (Rom. 6.17-22). En el instante de recibir la salvación inicial el Cristiano comienza el camino de la vida, el cual es difícil y angosto, a su vez que es transitado por una minoría de personas (Mt. 7:14).

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos... (Gálatas 5:24)

Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo… (1 Juan 3:7,8)

Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él. (1 Juan 2:3,4)

La verdadera gracia nos enseña a vivir una vida con dominio propio, piadosa y correcta (Tito 2:12). En contraste, existe un falso y peligroso mensaje de “gracia” que otorga licencia para la inmoralidad (Judas 4) y propicia arrogancia por una falsa seguridad (Rom. 11:19-23) y coloca a uno listo para una caída espiritual (1 Cor. 10:12).

HABRÁ UNA RESURRECCIÓN DEL CUERPO para toda la humanidad – una para los salvos y otra para los impíos.

“y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” (Juan 5:29)

Ver también Rom. 2:6-11. Aquellos que perseveren hasta el fin serán salvos (Mt. 10:22), reinarán con El (2 Tim. 2:12) y entrarán al reino de Dios (Ap. 21:1-7), pero los malvados (que componen la mayor parte de la humanidad, Mt. 7:13,14) serán arrojados al final al lago de fuego (Ap. 20:15) donde conscientemente experimentarán tormento para siempre (Ap. 20:10 y 21:8).

El cristiano vencedor tendrá un cuerpo glorificado, imperecedero e inmortal como el que tiene el Señor Jesús resucitado (Filip. 3:21; 1 Cor. 15:53). Nunca se envejecerá, herirá, enfermará o morirá (Lc. 20:36; 1 Cor. 15:53). Será un cuerpo tangible de carne y hueso (Filip. 3:21, Lc. 24:39). Con ese tipo de cuerpo el Señor entró en una habitación estando aseguradas las puertas, sin necesidad de entrar por la puerta (Juan 20:19) y comió el mismo tipo de comida que nosotros comemos ahora (Lc. 24:42,43)! Su cuerpo está adaptado al cielo, porque Él está sentado a la derecha del Padre celestial reinando con El en ese cuerpo glorificado de carne y hueso (Hch. 7:55,56).

Aquellos que se pierdan y estén en el lago de fuego también tendrán un cuerpo, que será destruido (Mt. 10:28; Juan 5:29) pero nunca aniquilado (Ap. 20:10 y 20:15) porque sufrirán un fuego especial preparado para el diablo y sus ángeles (Mt. 25:41).

¿Cuáles son las Creencias Cristianas sobre la Seguridad de la Salvación?

LA SEGURIDAD DEL CREYENTE ES CONDICIONAL (Rom.2:7; 1 Cor. 6:9, 10; 15:2; Col. 1:22, 23; Gál. 6:8,9; Ap. 2:10-11). Compartimos la esperanza de salvación en Cristo siempre y cuando mantengamos firmes hasta el fin la confianza que tuvimos al principio (Hebreos 3:14).  Tenemos vida eterna sólo si tenemos a Jesucristo (1 Juan 5:12). Si negamos a Jesús, él también nos negará delante del Padre (Mt. 10:33; 2 Tim.2:12) y los ángeles (Lc.12:9). Podemos llegar a ser enemigos de Dios aún luego de nuestra salvación inicial (Santiago 4:4b) y el fuego ardiente consumirá a los enemigos de Dios (Hebreos 10:27). Debemos mantenernos puros (1 Tim. 5:22), de los contaminantes espirituales del mundo (Santiago 1:27) y de los ídolos (1 Juan 5:21), lo cual no siempre ocurre.

“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará VIDA ETERNA. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.  Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” (Gálatas 6:8-10) 

La Seguridad Eterna es un mensaje falsificado de la gracia (es “otro evangelio”) que debe ser expuesto y refutado con la Escritura como cualquier falsa enseñanza (Ef. 5.11; Tito 1:9; Judas 3,4). Un verdadero cristiano (o persona justa) muere espiritualmente si abraza la maldad (Ezequiel 33:18; Rom.8:13; Santiago 1:14-16; Lc. 15:24; etc.). Un verdadero cristiano (persona justa) puede caer (Lc.8:13; Hebreos 6:4-6; etc.) y morir en sus pecados. Ejemplos claros en la Biblia son el apóstol Judas Iscariote y el Rey Salomón. Hay varios ejemplos en la Biblia de tragedias espirituales.

Un verdadero cristiano (o santo) no tiene que llegar al extremo de practicar pecados como adulterio u homicidio, para que pierda la salvación, sino que sólo es necesario un acto de adulterio para que una persona sea definida bíblicamente como adúltera (Levítico 20:10) y un homicidio para que la Biblia la defina como asesina (Números 35:16). Apocalipsis 21:8 establece claramente que tales personas se dirigen al lago de fuego por causa de sus pecados. Como El Rey David pecó y es un ejemplo de un hombre justo que perdió su salvación (murió espiritualmente) por un tiempo, debido al adulterio y al homicidio (David, a diferencia de otros, sí se arrepintió y regresó a la salvación).

No todos los pecados tienen el mismo efecto sobre nuestras almas. Algunos pecados son mayores que otros (Juan 19:11). Hay pecado eterno (Marcos 3:29), mientras otros no los son. Otros tipos de pecados son exclusivamente contra nuestros cuerpos, mientras que otros pecados son fuera del cuerpo (1 Cor. 6:18). 1 Juan 5:16 declara que hay un pecado que no lleva a la muerte, mientras que hay pecado que lleva a la muerte. Pecados tales como la preocupación (Filip. 4:6), ingratitud (Col. 2:7, 3:15; Lc.17:11-18) y no ser completamente humilde y gentil (Efesios 4.2) no están incluidos en la lista de los pecados que llevarán a la gente al infierno, aún si fueron salvos anteriormente. Pero los que se dejen extraviar en pecados que llevan a la muerte sí irán al infierno aunque hayan sido salvos anteriormente (Ver 1 Cor. 6:9,10; Apoc. 21:8; Gál.5:19-21; Efesios 5:5,6; Judas 7; Apoc. 22:15, etc.).

Debido a que los “maestros” de la seguridad eterna enseñan equivocadamente lo que significa la   justicia imputada, multitudes han sido desviadas y han pensado que Dios no ve los pecados cometidos después del nuevo nacimiento. Los falsos maestros nos dicen que lo único que Dios puede ver es la sangre de Jesús y a Cristo mismo. Esto se refuta claramente cuando leemos y examinamos los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis. Jesús pudo ver sus pecados, que ellos habían abandonado su primer amor, que se habían vuelto tibios, dormido espiritualmente, etc. Basado en las verdades anteriores, decir que un cristiano está vestido con la justicia de Jesús al punto de que Dios solo puede ver a Jesús y no sus pecados, es una mentira peligrosa. Aún más, se deduce de los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis que los pecados futuros del cristiano no son perdonados antes de ser cometidos. También se deduce que Jesús no está automáticamente agradado con un cristiano sólo porque previamente tuvo un momento de fe verdadera cuando fue regenerado.

Somos salvos por gracia (Ef. 2:8,9) pero podemos caer de la gracia (Gál. 5:2-4). Somos justificados por fe (Romanos 5:1) pero nuestra fe puede naufragar (1 Tim.1:19,20) y dejar de existir (Lc.8:13; Rom.11:19-23). No estamos bajo la ley (Rom. 6:14,15) pero si vives conforme a la naturaleza pecaminosa morirás (Rom. 8:13). Pablo enseñó en contra del legalismo (Gál. 5:3,4) pero también enseñó que ninguna persona inmoral, impura o codiciosa tiene alguna herencia en el reino de Cristo y de Dios (Ef. 5:5-7). No somos salvos por obras (Ef. 2:8,9) pero para cosechar vida eterna y no destrucción debes sembrar para el Espíritu y no para la naturaleza pecadora (Gál. 6:8,9). Dios es fiel con nosotros (1 Juan 1:9; 1 Cor.10:13) pero debemos ser fieles a Él hasta el fin de nuestras vidas para escapar del lago de fuego o la muerte segunda (Apoc. 2:10,11). Seguramente Dios nos ama. (Juan 3:16, Marcos 10:21; Rom. 8:35-39) pero aquellos que heredan el reino de Dios aman a Dios (Santiago 2:5; 1 Cor.2:9) y amar a Dios significa obedecer sus mandatos (Juan 14:15; 1 Juan 5:3). Tenemos libertad en Cristo (Gál.5:1) pero esta libertad no es para que seamos indulgentes con la naturaleza pecaminosa (Gál. 5:13; 1 P.2:16). Estas creencias cristianas están todas basadas en la Biblia y son evangélicas.

LA UNIDAD BÍBLICA Y VERDADERA debe distinguirse de la unidad falsa de nuestros días. Por favor, lea nuestro artículo, La Unidad Cristiana.