Divorcio, nuevo matrimonio y adulterio

Un mensaje real y una respuesta bíblica.

Se concede permiso para reproducir esto solamente si se lo reproduce completo. divorcio

Realmente necesito algún aporte aquí. Si un hombre cristiano (yo) se divorcia de su esposa debido a incompatibilidad y negligencia (y varias otros sufrimientos mentales relacionados con un matrimonio que no puede o no quiere arreglarse ni siquiera con MUCHA oración), y tiene otra mujer significativa quien es también cristiana y divorciada debido a abuso y crueldad mental, ¿pueden (podemos) casarnos después de haber sido verdaderamente perdonados por Dios por divorciarnos de nuestros cónyuges?

Ella y yo estamos TAN enamorados y queremos servir juntos al Señor como marido y mujer. Hemos leído la Biblia y visto la prohibición del matrimonio de gente divorciada, pero conocemos tantas parejas cristianas que son divorciadas y vueltas a casar y tienen matrimonios buenos y sólidos y sirven bien al Señor.

Gracias por su ayuda.



Saludos en el nombre de Jesús.

Dijo usted que realmente necesitaba algún aporte. Como una persona que ha pasado miles de horas leyendo y estudiando la Biblia, y que ha pastoreado por más de seis años y medio en el área de Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos), mi aporte es el siguiente:

(1) ¡Divorciarse por "incompatibilidad y negligencia" no es una razón legítima, según la Palabra de Dios! Por favor, note Mateo 5:32 (excepto donde se indica otra cosa, las citas bíblicas son de la Nueva Versión Internacional):

"Pero yo les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, todo el que se divorcia de su esposa, la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la divorciada comete adulterio también."
En su comentario, Adam Clarke escribió acerca de este pasaje:
"No parece que hubiera ningún otro caso en el que Jesús admita el divorcio."
Similarmente, la Escritura afirma:
"Les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, el que se divorcia de su esposa, y se casa con otra, comete adulterio." (Mateo 19:9).

"Todo el que se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la divorciada, comete adulterio." (Lucas 16:18).

"En eso, unos fariseos se le acercaron y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa? ¿Qué les mandó Moisés? replicó Jesús. Moisés permitió que un hombre le escribiera un certificado de divorcio y la despidiera contestaron ellos. Esa ley la escribió Moisés para ustedes por lo obstinados que son aclaró Jesús. Pero al principio de la creación Dios 'los hizo hombre y mujer.' 'Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo.' Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Vueltos a casa, los discípulos le preguntaron a Jesús sobre este asunto. El que se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera respondió. Y si la mujer se divorcia de su esposo y se casa con otro, comete adulterio." (Marcos 10:2-12).

El Divorcio En El Tiempo De Jesús

Adam Clarke proporciona cierta información de trasfondo acerca de las varias opiniones sobre el divorcio en el tiempo de Jesús mientras comenta Mateo 19:9:
"La decisión de nuestro Señor debe de haber sido muy desagradable para estos hombres: la razón por la cual querían despedir a sus esposas era la de poder tomar otras que les gustaban más; pero nuestro Señor aquí declara que no podían volver a casarse mientras la persona divorciada estuviera viva, y que aquellos que se casaran en vida de la divorciada, eran adúlteros; y contra los tales se pronunciaban duros juicios en la ley de ellos. Y como la cuestión no estaba decidida por las escuelas de Shamai y de Hillel, como para basar en ella la práctica nacional, por tanto estaban obligados a seguir la declaración positiva de la ley, tal como era entendida popularmente, hasta que estas eminentes escuelas hubiesen probado que la palabra tenía otro significado. El gran asunto de disputa entre las dos escuelas, mencionado antes, era la palabra en Deuteronomio 24:1, 'Si un hombre se casa con una mujer, pero luego deja de quererla por haber encontrado en ella algo INDECOROSO' [palabra hebrea, eruath] - esto la escuela de Shamai sostenía que significaba prostitución o adulterio, pero la escuela de Hillel mantenía que significaba cualquier defecto corporal que dejase a la persona deformada, o cualquier mal temperamento que tornase incómoda la vida del marido. Un buen hombre podría soportar cualquiera de estos últimos; pero parece que Moisés permitió al marido ofendido que despidiese a la esposa por estos motivos meramente para salvarla de un trato cruel. En este discurso, nuestro Señor muestra que el matrimonio (excepto en un caso) es indisoluble, y debe ser así:

Primero, por institución divina, Mateo 19:4.

Segundo, por expreso mandamiento, Mateo 19:5.

Tercero, porque la pareja casada se tornan una misma persona, Mateo 19:6.

Cuarto, por el ejemplo de la primera pareja, Mateo 19:8; y

Quinto, por el mal consecuente con la separación, Mateo 19:9. La importancia de este asunto vindicará o excusará, espero, la extensión de estas notas."

Las Escrituras mencionadas antes acerca del divorcio y nuevo matrimonio fueron dadas por el Señor Jesús. ¡Claramente, Él afirmó que la infidelidad matrimonial (inmoralidad sexual) es la única causa para un divorcio! De aquí que si uno se divorcia de su esposa por cualquier otra razón aparte de la inmoralidad sexual, sin importar cuál sea esa razón, es acusado por estos versículos! ¡Si tal persona se "casase" entonces con otra, no solamente estaría cometiendo adulterio, sino que la persona a la que "desposa" estaría igualmente cometiendo adulterio! Todas las personas solteras necesitan conocer estos hechos antes de que consideren desposar a alguien que puede ya no ser elegido de nuevo para el matrimonio, o sea una persona divorciada. Cuando consideramos pasajes como 1 Corintios 6:9,10 y Apocalipsis 21:8 solamente podemos concluir que un matrimonio adúltero, como se lo refiere en Mateo 5:32 y 19:9, resultará en que ambos contrayentes sean arrojados al lago de fuego, esto es, a menos que aquello cese y hallen perdón por su adulterio.

La Parte Inocente

Por otro lado, Lucas 16:18 parece enseñar que hasta la parte inocente de un divorcio no escritural, que vuelve a casarse, se torna culpable de adulterio:
"Todo el que repudia a su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera." (Reina-Valera 1960).
El Apóstol Pablo dio estas instrucciones acerca del nuevo casamiento a los cristianos de su tiempo:
"A los casados les doy la siguiente orden (no yo sino el Señor): que la mujer no se separe de su esposo. Sin embargo, si se separa, que no se vuelva a casar; de lo contrario, que se reconcilie con su esposo. Así mismo, que el hombre no se divorcie de su esposa. Pero al resto les digo yo (no es mandamiento del Señor): Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, que no se divorcie de ella. Y si una mujer tiene un esposo que no es creyente, y él consiente en vivir con ella, que no se divorcie de él. Porque el esposo no creyente ha sido santificado por la unión con su esposa, y la esposa no creyente ha sido santificada por la unión con su esposo creyente. Si así no fuera, los hijos serían impuros, mientras que, de hecho, son santos. Sin embargo, si el cónyuge no creyente decide separarse, no se lo impidan. En tales circunstancias, el cónyuge creyente queda sin obligación; Dios nos ha llamado a vivir en paz." (1 Corintios 7:10-15).
La palabra griega traducida "separarse" en los versículos 10, 11 y 15 es también hallada en Mateo 19:6 y Marcos 10:9 con respecto al divorcio:
"Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre."

"Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre."

Pero por otra parte, la misma palabra griega no necesariamente se refiere al divorcio:
"Después de esto, Pablo se marchó de Atenas y se fue a Corinto." (Hechos 18:1).

"Tal vez por eso Onésimo se alejó de ti por algún tiempo, para que ahora lo recibas para siempre." (Filemón 15).

Unidos Hasta La Muerte

La viuda también puede volver a casarse, pero solamente en el Señor:
"Por ejemplo, la casada está ligada por ley a su esposo sólo mientras éste vive; pero si su esposo muere, ella queda libre de la ley que la unía a su esposo. Por eso, si se casa con otro hombre mientras su esposo vive, se le considera adúltera. Pero si muere su esposo, ella queda libre de esa ley, y no es adúltera aunque se case con otro hombre." (Romanos 7:2,3).

"La mujer está ligada a su esposo mientras él vive; pero si el esposo muere, ella queda libre para casarse con quien quiera, con tal de que sea en el Señor." (1 Corintios 7:39).

(2) Usted mencionó obtener perdón por "divorciarnos de nuestros cónyuges." ¡Sepa por favor que no hay en la Escritura algo como ser perdonado del pecado de divorcio! Este sutil retorcimiento de la Palabra con respecto a ser perdonados por el pecado de "divorcio" ha llevado a algunos a proseguir con el divorcio, y entonces contraer nuevo matrimonio, cometiendo de este modo adulterio ellos mismos y haciendo a su nuevo "cónyuge" culpable del mismo pecado. Sin duda alguna, en muchos casos, "nuevo matrimonio" es el término del mundo para lo que el Señor enseñó que era adulterio. Sería adulterio a los ojos de Dios porque es un matrimonio no reconocido en lo que a Él concierne.

(3) Cuando Jesús habló de cometer adulterio por causa de un matrimonio ilegítimo, como se cita en Mateo 5:32 y 19:9, lo que resultaría era un ADULTERIO EN TIEMPO CONTINUO. Esto sería imposible si uno pudiera ilegítimamente desposar a una pesona, luego "arrepentirse" de su pecado de divorcio y de un matrimonio ilegítimo y continuar como si fuese ahora un matrimonio reconocido por Dios.

Herodías

(4) ¿De quién era esposa Herodías? Por favor considere el siguiente pasaje de Marcos 6:17,18:
"En efecto, Herodes mismo había mandado que encarcelaran a Juan y que lo encadenaran en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de Felipe su hermano, y Juan le había estado diciendo a Herodes: 'La ley te prohíbe tener a la esposa de tu hermano.'"
NOTE: Aunque Herodes se había "casado" con Herodías, ella era aún considerada la "esposa de Felipe." Es por esto que Juan dijo que no le era lícito tener a la esposa de su hermano. En otras palabras, tanto Herodes como Herodías estaban cometiendo adulterio.

(5) Usted dice que ustedes están tan enamorados y desean servir juntos al Señor como marido y mujer. Esto es imposible. ¡Ninguno de ustedes dos será reconocido desde la perspectiva de Dios como unidos por Él como marido y mujer! Aunque esta afirmación parezca dura, es la verdad, basada en la Escritura. La mejor forma de que ustedes dos sirvan al Señor es comenzar a cesar de acariciar la tentación del diablo de que les gustaría casarse. Esto es como dos personas que dijeran, "Queremos robar un banco y entonces servirle a Dios con el dinero."

(6) ¡Decir que sabe de otras "parejas cristianas" que están divorciadas y vueltas a casar y sirven bien al Señor es absurdo! Ser culpable de adulterio lo excluye a uno de ser un verdadero cristiano. Lo que otras personas tienen o no tienen, o hacen o no hacen, nada tiene que ver con nosotros como individuos. Debemos andar por la Palabra de Dios sin importar si todos los demás la siguen o no. Pareciera que está tratando de hallar toda razón posible para "casarse" fuera de la voluntad de Dios para justificar sus deseos, hasta el punto de mirar a otros que han hecho una maldad similar.

Hay mucha gente, incluso en la "iglesia" que está ilegítimamente casada. Los tales están cometiendo un continuo adulterio desde la perspectiva de Dios y no son realmente "cristianos" como profesan ser. Es imposible ser un cristiano y ser sexualmente inmoral al mismo tiempo, a pesar de lo que algunos estén enseñando. No se deje engañar: no hay tal cosa como "una vez salvo, siempre salvo," también conocida como la seguridad eterna o la perseverancia de los santos. De modo que si piensan que pueden tanto divorciarse, luego casarse y estar seguros espiritualmente, basados en la seguridad eterna, están escrituralmente equivocados. La enseñanza de la seguridad eterna es una desenfrenada herejía que mantiene a multitudes en peligro del infierno sin que los tales sepan que se encuentran en esta clase de peligro. [Por favor vea nuestro sitio de la red para más información que expone y refuta la herejía de la seguridad eterna, perseverancia de los santos o una vez salvo siempre salvo].

Una Mujer Extraña O Divorciada

(7) Una mujer extraña es llamada la adúltera:
"Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras, la cual abandona al compañero de su juventud y se olvida del pacto de su Dios. Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos. Todos los que a ella se lleguen, no volverán, ni seguirán otra vez los senderos de la vida. Así andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos; porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella, mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados." (Proverbios 2:16-22, Reina-Valera 1960).
COMENTARIO: Por favor note que la adúltera del pasaje de arriba es realmente una divorciada, pues ella abandonó al compañero de su juventud y se olvidó de su pacto ante Dios. El matrimonio es un pacto entre dos personas y Dios. También, la "mujer extraña" es llamada en otras partes de la Escritura una persona inmoral, una prostituta y una adúltera:
"El mandamiento es una lámpara, la enseñanza es una luz y la disciplina es el camino a la vida. Te protegerán de la mujer malvada, de la mujer ajena y de su lengua seductora. No abrigues en tu corazón deseos por su belleza, ni te dejes cautivar por sus ojos; pues la ramera va tras un pedazo de pan, pero la adúltera va tras el hombre que vale." (Proverbios 6:2-26).
Considere también la siguiente Escritura que afirma que el matrimonio es un pacto delante de Dios:
"Y todavía preguntan por qué. Pues porque el SEÑOR actúa como testigo entre ti y la esposa de tu juventud, a la que traicionaste aunque es tu compañera, la esposa de tu pacto. ¿Acaso no hizo el SEÑOR un solo ser, que es cuerpo y espíritu? Y ¿por qué es uno solo? Porque busca descendencia dada por Dios. Así que cuídense ustedes en su propio espíritu, y no traicionen a al esposa de su juventud. 'Yo aborrezco el divorcio' dice el SEÑOR, Dios de Israel, 'y al que cubre de violencia sus vestiduras,' dice el SEÑOR Todopoderoso. Así que cuídense en su espíritu, y no sean traicioneros." (Malaquías 2:14-16).
Como dice la Escritura en otra parte, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre:
"Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre." (Mateo 19:6).
Note el resto del diálogo:
"Le replicaron: '¿Por qué, entonces, mandó Moisés que un hombre le diera a su esposa un certificado de divorcio y la despidiera? Moisés les permitió divorciarse de su esposa por lo obstinados que son' respondió Jesús. 'Pero no fue así desde el principio. Les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, el que se divorcia de su esposa, y se casa con otra, comete adulterio. Si tal es la situación entre esposo y esposa comentaron los discípulos es mejor no casarse. No todos pueden comprender este asunto respondió Jesús , sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido entenderlo. Pues algunos son eunucos porque nacieron así; a otros los hicieron así los hombres; y otros se han hecho así por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptar esto, que lo acepte." (Mateo 19:7-12).
Esta vida es una prueba (Santiago 1:12: Apocalipsis 2:10,11; 3:10). Lo que está en juego es eterno. Solamente la minoría pasará la prueba y entrará por la puerta angosta que lleva a la vida (Mateo 7:13,14). La vasta mayoría de la gente será arrojada al lago de fuego (Apocalipsis 20:15; 21:8). No se deje atrapar por un matrimonio ilegítimo que puede traer mucho placer y confortamiento temporales ahora, pero cosechar un tormento eterno en fuego y gran lamentación sobre él más tarde:
"Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" (Marcos 8:36, Reina-Valera 1960).
De nuevo NO es siempre la voluntad de Dios el nuevo casamiento, como lo afirma claramente 1 Corintios 7:11. Sopese la enseñanza del Apóstol sobre esto, bajo la gracia, si está considerando hacer tal cosa:
"Sin embargo si se separa, que NO SE VUELVA A CASAR; de lo contrario, que se reconcilie con su esposo. Así mismo, que el hombre no se divorcie de su esposa." (1 Corintios 7:11).
Permanezca en la Biblia y ande según su consejo. Viva en el temor de Dios. Piense más allá de la tumba y sopese su propio juicio ante Dios. Ninguna persona, no importa cuán atraída hacia ella se sienta usted, vale tanto como para sufrir el castigo eterno.

Los Ministros Que Casan A Cualquiera

Los ministros que "casan" a dos personas que, a causa de un matrimonio previo, no son candidatas al matrimonio, están ayudando a perpetuar este manifiesto problema del adulterio. Enseñar lo contrario que las Escrituras en cualquier asunto, incluido el divorcio, puede ser de tropiezo a otros y traer juicio sobre los maestros:

(a) A través de sus enseñanzas, ellos están provocando que otros cometan adulterio:

"Pero ustedes se han desviado del camino y mediante su instrucción han hecho tropezar a muchos" (Malaquías 2:8).
(b) Tales ministros también serían redargüidos por Lucas. 17:1-3:
"Luego dijo Jesús a sus discípulos: Los tropiezos son inevitables, pero ¡ay de aquel que los ocasiona! Más le valiera ser arrojado al mar con una piedra de molino atada al cuello, que servir de tropiezo a uno solo de estos pequeños. Así que ¡cuídense!"

Perjudica A Todo El Rebaño

(c) Que los ministros hayan conocido parejas ilícitamente casadas, esto es adúlteros según los ve Dios, y les extiendan la diestra de la fraternidad cristiana, es perjudicar el bienestar espiritual de toda la congregación:
"¿No se dan cuenta que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Desháganse de la vieja levadura para que sean masa nueva, panes sin levadura, como lo son en realidad." (1 Corintios 5:6,7).
A los cristianos se les manda bajo la gracia que no se relacionen, ni siquiera coman, con una persona que es sexualmente inmoral y dice ser cristiana:
"Pero en esta carta quiero aclararles que no deben relacionarse con nadie que, llamándose hermano, sea inmoral o avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera deben juntarse para comer." (1 Corintios 5:11).
El ministerio no es un concurso de popularidad. Un verdadero pastor ha de predicar la verdad, y proteger a las ovejas que se le han confiado, aunque sea impopular a causa de esto, como lo fue Juan el Bautista. Piense acerca del Día del Juicio. Que Dios le bendiga.



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